Hablar de este tema, es una puerta de entrada para comprender el devenir de una sexualidad placentera, sentida y vivida sin tabúes, prejuicios, ni etiquetas.
Con respeto a esto, ya Butler (2007) señala, que la sexualidad es una organización histórica y que tiene su matriz en las relaciones de poder. La misma autora retoma a Foucault, expresando: El cuerpo no es "sexuado" en algún sentido significativo anterior a su determinación dentro de un discurso a través del cual queda investido con una "idea" de sexo natural o esencial. El cuerpo adquiere significado dentro del discurso sólo en el contexto de las relaciones de poder. La sexualidad es una organización históricamente específica de poder, discurso, cuerpos y afectividad. Como tal, Foucault considera que la sexualidad produce "sexo" como un concepto artificial que efectivamente extiende y disfraza las relaciones de poder responsable de su génesis.
Entonces como se puede apreciar, necesitamos educarnos socioemocionalmente para poder atravesar experiencias sexuales bajo la toma de conciencia de aquello que se nos impone como sujetos para sentir y construir la imagen del cuerpo, bajo ideales de fantasmas y ficciones muchas veces aprendida de manera vicaría por el consumo pornográfico.
Aquello que tengo como recurso resilientes en la sexualidad, bajo afectividades y emociones depositadas en el querer y hacer de todo acto sexual, ya sean besos, caricias o intimidad genital, claro está que esos mandatos sociales son inscriptas en la historicidad del cuerpo y sus emociones con expectativas de la esperado, tendiendo a ser origen de una falta y demanda de educación sexual en muchxs ciudadanxs.
Lo cierto es que el cuerpo no está dado al nacer sino que es una construcción y desconstrucción que va sucediendo a lo largo de la vida y dándose cuenta de los modos en que la experiencia y el lenguaje provenientes de la otredad se van inscribiendo en el campo tónico postural como huellas, como fantasmas e historias en las forma de vincularnos eróticamente con lxs otrxs aún con sus avatares y resistencias sociales de la emociones. Así como lo dijo Deifelt, 2011: “si el cuerpo humano es el tejido sobre el cual la cultura escribe su discurso, él también es lugar de resistencia”. (p. 7)
Algunas estrategias pedagógicas para trabajar lo socioemocional sexual por sobre los cuerpos, serían:
Armar un muñeco articulado pensando en incorporar su genialidad como móvil donde poner y sacar según la auto-percepción sobre el género;
Dramatizar una escena de cuidado o higiene del cuerpo;
Se pueden armar historietas y a partir de ahí analizar sus mensajes;
Crear un collage de fotos para realizar diversos tipologías de cuerpos;
Trabajar con el reconocimiento de las diferencias del aparato genital de personas con pene y vulva. Dibujar un diagrama de ese aparato sexual y ponerles nombres;
Hacer lectura de cuentos con perspectiva de género y pensar en circuitos motores para vivenciar ese cuento;
Hacer un listado de los juegos sexuales conocidos por el grupo;
Recortar en diarios y revistas los últimos hechos de todo tipo de maltrato para ser analizados y tomar medida de prevención;
Escribir una redacción: Así soy yo y así es mi cuerpo;
Analizar y escribir, en grupos pequeños, cómo son y se sienten los cambios corporales;
Mesa de preguntas (buzón para expresarlas en forma anónima);
Hacer encuestas con el grupo sobre: ¿qué significan?: Deseo, amor, amor, placer, enamoramiento, género, masturbación, cuerpo, E.S.I
Dibujar como me imagino en el futuro;
En síntesis: deberíamos como personas deseantes, permitirnos sentir el cuerpo y sus emociones. Si partimos desde esta forma de abordar la sexualidad tendrá sentido la vida sexual como una manifestación psico-corporal sana, donde aquellas metas que se deseen alcanzar y con la capacidad de convertir lo que se hace y desea, sean satisfactorio y con significado para la vida, siempre y cuando haya consentimiento con la otredad.
By David Burzac. Psicomotricista. Diplomado en Educación sexual integral. Diplomado en abuso sexual. Sexólogo comunitario en formación. Estudiante avanzado del ciclo de licenciatura en psicomotricidad y de la tecnicatura superior en pedagogía y educación social.
Bibliografía de referencia:
- Butler (2007): Actos corporales subversivos, en El género en disputa. El feminismo y la subversión de la identidad, Barcelona, Paidós.
- Deifelt, Wanda. (2011): Interculturalidade, negociação de saberes em educação teológica: contribuições da teologia feminista. En: Protestantismo em Revista. São Leopoldo. p. 21. Recuperado de: http://periodicos.est.edu.br:/index.php/nepp/article/download/114/163.